¿A quién beneficia políticamente la protesta por la vivienda?
Una movilización que presiona a Sánchez pero que también puede incomodar a la derecha
Las protestas por la vivienda contienen una aparente contradicción: buena parte de las reivindicaciones se dirigen contra el Gobierno de Pedro Sánchez, pero Pablo Iglesias plantea una pregunta significativa: si únicamente perjudican al Ejecutivo y benefician a Podemos, ¿por qué preocupa también que ocupen las plazas de municipios gobernados por el PP?
Determinar quién se beneficia políticamente de las movilizaciones por la vivienda no es tan sencillo como identificar contra quién protestan los manifestantes.
Las concentraciones están presionando directamente al Gobierno.
Una parte de los manifestantes considera insuficientes las políticas desarrolladas hasta ahora y dirige sus críticas al Ejecutivo. Desde ese punto de vista podría pensarse que el conflicto beneficia especialmente a las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE, entre ellas Podemos.
Pero Pablo Iglesias introduce otra reflexión.
La pregunta de Iglesias
Su razonamiento puede resumirse en una pregunta:
si estas movilizaciones solamente perjudican a Sánchez y benefician a Podemos, ¿por qué pueden preocupar también a gobiernos municipales del PP cuando las concentraciones llegan a sus plazas?
La respuesta que propone Iglesias no consiste en afirmar que los manifestantes apoyen necesariamente a la izquierda.
Su argumento es diferente.
Una movilización puede dirigirse contra el Gobierno y, al mismo tiempo, conseguir que cambie el asunto alrededor del cual gira la política nacional.
Y ahí puede encontrarse una de las claves.
No es solo quién recibe la protesta, sino de qué se habla
Cuando miles de personas hablan de alquileres, desahucios, fondos de inversión, emancipación juvenil o familias que destinan una parte creciente de sus ingresos a pagar una vivienda, todos los partidos quedan obligados a responder sobre esos asuntos.
Por eso puede existir una doble consecuencia.
El Gobierno soporta la presión porque es quien gobierna.
Pero PP, Vox y Junts tienen que explicar también sus posiciones cuando llegan iniciativas concretas al Congreso o cuando gobiernan comunidades autónomas y ayuntamientos.
Esto no permite concluir automáticamente quién obtendrá rédito electoral.
Sí permite afirmar que la vivienda obliga a todos a jugar en un terreno político diferente.
¿PSOE o Podemos?
Dentro de la izquierda aparece otra batalla.
Si la movilización considera insuficiente la actuación del Gobierno, el PSOE puede recibir parte del desgaste.
Podemos y otras fuerzas situadas a su izquierda pueden intentar presentarse como más próximas a las reivindicaciones de los movimientos de vivienda.
Pero esto tampoco significa automáticamente que la protesta vaya a traducirse en votos para una determinada formación.
Los movimientos sociales tienen sus propias reivindicaciones y también cuestionan al Gobierno cuando consideran que sus medidas son insuficientes.
Por eso quizá la pregunta correcta no sea simplemente “¿a quién beneficia?”, sino otra:
¿quién consigue interpretar mejor políticamente un malestar que no pertenece exclusivamente a ningún partido?
La respuesta todavía está abierta.
Por Manuel Afonso
