San Roque 2026: unas fiestas marcadas por el éxito y el trabajo vecinal
Las Fiestas de San Roque 2026 han cerrado una edición que deja, por encima de todo, una valoración muy positiva.
Durante más de dos semanas, el barrio volvió a convertirse en punto de encuentro para vecinos de Telde y Valsequillo, con una programación amplia en la que convivieron los actos religiosos, la romería, las verbenas, los espectáculos, las actividades populares y la feria de ganado.
Uno de los elementos más destacados ha sido precisamente la recuperación y consolidación de ese carácter comunitario que siempre ha definido a San Roque.
Buena parte de ese resultado tiene un nombre colectivo: la Comisión de Fiestas de San Roque.
Detrás de cada acto hay horas de organización, búsqueda de recursos, coordinación, resolución de problemas y trabajo muchas veces invisible. Por eso, más allá de cualquier valoración política, corresponde reconocer el esfuerzo de quienes han conseguido sacar adelante unas fiestas que han contado con una importante participación y una respuesta mayoritariamente positiva.
San Roque tiene, además, una singularidad que estas fiestas vuelven a poner de manifiesto cada año: su capacidad para unir a dos municipios.
El barrio se encuentra entre Telde y Valsequillo, pero durante estos días esa división administrativa pasa prácticamente a un segundo plano. Vecinos de ambos términos municipales comparten actos, tradiciones y espacios con absoluta normalidad.
La jornada principal, con la misa, la procesión y la feria de ganado, volvió a ser un buen ejemplo de ello, con presencia institucional y vecinal de ambos municipios.
La información pierde credibilidad cuando las imágenes dejan fuera a conciencia una parte relevante de lo sucedido
Precisamente por ese carácter compartido resulta difícil entender el tratamiento gráfico ofrecido por algunos medios en la cobertura del día grande de San Roque.
Una cosa es redactar una información en la que se reconoce la presencia de representantes de Telde y Valsequillo y otra muy distinta es que el reportaje fotográfico termine ofreciendo una visión mucho menos plural de lo ocurrido.
La fotografía periodística no es un elemento secundario.
También informa. También selecciona. Y también construye un relato.
Cuando una galería deja fuera de forma evidente a una parte relevante de los asistentes o de la representación institucional presente en un acto, el lector recibe una imagen incompleta de lo sucedido.
No se trata de reclamar protagonismo para ningún alcalde, concejal o formación política. Las fiestas pertenecen al barrio y el principal reconocimiento debe dirigirse a su Comisión y a quienes colaboraron en su organización.
Pero precisamente por eso, un medio que pretende informar con rigor debe procurar que sus imágenes reflejen la realidad con la mayor amplitud posible, sin que la selección fotográfica termine transmitiendo una visión parcial de un acontecimiento que fue, precisamente, plural.
La seriedad y la credibilidad de un medio no se miden solo por lo que publica, sino también por lo que decide mostrar y por aquello que deja fuera. Cuando esa selección ofrece una imagen incompleta de la realidad, el lector tiene derecho a preguntarse por el criterio editorial utilizado.
Una buena crónica puede quedar empañada cuando el relato gráfico no mantiene ese mismo equilibrio.
Por ese motivo, acompañamos esta información con una galería más amplia y plural, en la que puedan verse diferentes momentos de la jornada, vecinos, participantes, Comisión de Fiestas y representantes institucionales de ambos municipios.
No para sustituir un protagonismo por otro, sino para mostrar con mayor fidelidad lo que realmente ocurrió.
Galería | Así se vivió San Roque 2026
Las Fiestas de San Roque 2026 merecen quedarse, sobre todo, con lo importante: el éxito de una celebración construida desde el esfuerzo vecinal y la capacidad de un barrio para seguir uniendo a Telde y Valsequillo por encima de cualquier frontera administrativa.

















































