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Valsequillo ordena sus suministros municipales con un contrato de 300.000 euros anuales tras avanzar en el pago de facturas pendientes

Convocatoria de comisiones informativas extraordinarias del Ayuntamiento de Valsequillo para el 23 de junio

El Ayuntamiento de Valsequillo de Gran Canaria ha puesto en marcha un nuevo contrato para ordenar y garantizar el suministro habitual de materiales destinados al mantenimiento de edificios, instalaciones, infraestructuras y servicios municipales.

La licitación, correspondiente al expediente 1831/2026, fue publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público el 17 de agosto de 2026 y cuenta con un presupuesto base de 300.000 euros anuales con IGIC, equivalentes a 280.373,83 euros sin impuestos.

El contrato tendrá inicialmente una duración de un año, aunque podrá prorrogarse por otros tres periodos anuales, hasta alcanzar un máximo de cuatro años. De ahí que el valor estimado global ascienda a 1.121.495,32 euros sin IGIC, una cantidad que representa el importe potencial de toda la duración prevista y no un gasto inmediato.

Nueve lotes para cubrir las necesidades municipales

El procedimiento agrupa en una única contratación los suministros necesarios para las actuaciones ordinarias de mantenimiento, conservación y reparación que realizan los diferentes servicios y brigadas municipales, incluyendo también las intervenciones urgentes derivadas de averías o necesidades sobrevenidas.

La licitación se divide en nueve lotes:

  • Material eléctrico e iluminación: 65.000 euros
  • Ferretería industrial: 35.000 euros
  • Fontanería, saneamiento y riego: 60.000 euros
  • Material de construcción: 50.000 euros
  • Pinturas, tratamientos y consumibles: 25.000 euros
  • Carpintería, cerrajería y herrajes: 15.000 euros
  • Jardinería: 15.000 euros
  • Señalización y seguridad vial: 10.000 euros
  • Maquinaria, herramienta eléctrica y equipos auxiliares: 25.000 euros

La división permite que las empresas puedan presentarse a uno o varios lotes en función de su actividad y capacidad de suministro. El pliego permite incluso que un mismo licitador pueda resultar adjudicatario de varios de ellos.

Un cambio en la forma de comprar

Más allá de las cifras, la importancia del nuevo contrato reside en la ordenación de unas compras que forman parte del funcionamiento diario del Ayuntamiento.

Material eléctrico, tornillería, herramientas, tuberías, cemento, pinturas, cerraduras, productos de jardinería, señales o maquinaria pasan a integrarse dentro de un sistema estable de contratación, sustituyendo progresivamente la dependencia de adquisiciones puntuales y suministros dispersos.

El contrato contempla además pedido electrónico, factura electrónica y pago electrónico, incorporando los suministros ordinarios municipales a un procedimiento previamente definido.

La medida adquiere especial relevancia en un municipio donde durante años las dificultades y retrasos en los pagos llegaron a afectar a la relación del Ayuntamiento con algunos proveedores. Comercios y empresas locales llegaron incluso a evitar suministrar determinados materiales al Consistorio ante las dificultades para cobrar sus facturas.

La creación de contratos estables puede contribuir ahora a recuperar esa relación comercial y dar mayor seguridad tanto al Ayuntamiento como a las empresas que decidan trabajar con la administración municipal.

El último REC y las facturas de contratos, pagados

El nuevo modelo de suministros coincide además con otro movimiento relevante en la situación económica municipal.

Según información conocida de forma extraoficial, el último reconocimiento extrajudicial de créditos aprobado por el Ayuntamiento habría sido ya abonado en su totalidad. A ello se suma, también según la información disponible, el pago de las facturas correspondientes a contratos municipales, lo que supone reducir de forma notable las obligaciones pendientes con proveedores.

El REC es el mecanismo mediante el cual una administración reconoce obligaciones económicas procedentes de gastos que no completaron en su momento toda la tramitación presupuestaria ordinaria.

El pago completo de ese reconocimiento, unido al abono de facturas vinculadas a contratos ya formalizados, refuerza la idea de una normalización progresiva de la relación económica del Ayuntamiento con sus proveedores.

Se produce así un movimiento en dos direcciones: por un lado, se saldan obligaciones atrasadas; por otro, se crean mecanismos de contratación estables para que las nuevas compras entren desde el principio dentro de procedimientos reglados y con proveedores previamente adjudicatarios.

El precio no será el único criterio

La adjudicación de los nueve lotes tampoco dependerá exclusivamente de quién ofrezca el precio más bajo.

La oferta económica representa 60 puntos sobre 100, mientras que los restantes 40 puntos premian la rapidez de suministro, la disponibilidad de materiales y las mejoras en garantías y reposiciones.

Las empresas pueden obtener hasta 20 puntos comprometiéndose a reducir los plazos de entrega de pedidos urgentes, alcanzando la puntuación máxima aquellas que garanticen entregas en menos de cuatro horas.

Otros 15 puntos valoran compromisos como mantener permanentemente stock de materiales de alta rotación, reponer productos agotados en un máximo de 24 horas, disponer de atención para pedidos e incidencias y contar con un sistema de seguimiento de los suministros.

El objetivo es garantizar que las brigadas municipales puedan disponer con rapidez del material necesario para afrontar reparaciones, averías y trabajos cotidianos.

Una contratación que puede alcanzar cuatro años

Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 18 de septiembre de 2026, mientras que la apertura de las propuestas económicas está prevista para el 9 de octubre.

La licitación representa así algo más que una compra anual de materiales. Supone ordenar hasta 300.000 euros anuales de suministros, establecer proveedores dentro de procedimientos reglados y avanzar hacia una relación económica más normalizada con las empresas que trabajan para el Ayuntamiento.

El pago completo del último reconocimiento extrajudicial de créditos y de las facturas correspondientes a contratos municipales encaja en esa misma línea: reducir deuda comercial acumulada, recuperar la confianza de los proveedores y sustituir una dinámica de pagos atrasados y compras dispersas por otra basada en contratos estables, suministros planificados y obligaciones económicas atendidas.

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