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Canarias encontró la fórmula que la izquierda no logró en el Estado

El papel de Nueva Canarias ayuda a explicar por qué Podemos, IU y Movimiento Sumar consiguieron compartir candidatura en las islas mientras el acuerdo fracasaba en buena parte de España

Por Manuel Afonso

Cuando se anunció Unidad del Pueblo Canario (UPC) para las elecciones generales del 29 de noviembre, el acuerdo podía parecer simplemente una nueva confluencia electoral de la izquierda canaria.

Pocos días después, y viendo lo ocurrido en el resto del Estado, adquiere otra dimensión.

Mientras Podemos y Frente Amplio no consiguieron cerrar una candidatura común en buena parte de España, en Canarias Nueva Canarias-Bloque Canarista, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar sí lograron compartir una sola papeleta. La única ausencia significativa dentro de ese espacio fue Drago Canarias.

La pregunta resulta inevitable: ¿qué ocurrió en Canarias para que aquí fuera posible lo que fracasó en tantos otros territorios?

Una negociación con raíces canarias

La primera diferencia es que el acuerdo no nació únicamente de las negociaciones estatales de última hora.

Las cuatro organizaciones aseguraron que llevaban más de un año construyendo espacios de encuentro, diálogo y confianza. Nueva Canarias, además, venía defendiendo una candidatura unitaria con identidad política propia en las islas.

Y los acontecimientos del 15 de octubre permiten comprobar hasta qué punto NC estaba situada en el centro de aquellas conversaciones.

Aquella mañana, cuando todavía no estaba garantizada la incorporación de Podemos, se preparaba el registro de una coalición denominada Nueva Canarias-Frente Amplio en Las Palmas y Frente Amplio-Nueva Canarias en Santa Cruz de Tenerife. Podemos manifestó incluso su sorpresa porque entendía que el acuerdo más amplio estaba prácticamente encarrilado.

Horas después llegó el acuerdo definitivo.

Podemos se incorporó junto a NC, IU y Movimiento Sumar y desapareció aquella denominación provisional. La candidatura pasó a llamarse Unidad del Pueblo Canario.

El cambio no fue únicamente de nombre.

Una tercera fórmula

En el resto del Estado las negociaciones estaban condicionadas por una cuestión difícil de resolver: cómo integrar a Podemos dentro de Frente Amplio o cómo alcanzar acuerdos territoriales sin romper ese espacio.

Podemos propuso pactos en distintas comunidades, pero IU rechazó negociarlos bilateralmente. Antonio Maíllo resumió su posición afirmando que Izquierda Unida no negociaría con Podemos saliendo de Frente Amplio.

Canarias encontró una fórmula diferente.

Aquí Podemos no tuvo que integrarse simplemente bajo la marca Frente Amplio, pero IU y Movimiento Sumar tampoco tuvieron que abandonar su espacio político para cerrar un pacto exclusivo con Podemos.

Todos entraron en una candidatura distinta, de ámbito canario y junto a Nueva Canarias.

Eso permitió superar, al menos en las islas, una parte del bloqueo que estaba dificultando las negociaciones estatales.

El papel de Nueva Canarias

Sería exagerado atribuir a Nueva Canarias todo el mérito del acuerdo. Las propias organizaciones señalaron que la coalición fue posible por el esfuerzo y la disposición de todos sus integrantes.

Pero tampoco parece razonable ignorar el papel que desempeñó NC.

Antes de que UPC existiera, Nueva Canarias ya estaba negociando y dispuesta a registrar una candidatura junto a Frente Amplio. Al mismo tiempo, llevaba meses participando en las conversaciones con Podemos, IU y Sumar para intentar construir una candidatura más amplia.

Finalmente apareció una fórmula en la que ninguna de las principales fuerzas estatales tenía que imponer su marca a las demás.

Frente Amplio lo reconoció expresamente después del acuerdo al afirmar que “el Frente Amplio en Canarias se llama Unidad del Pueblo Canario”.

Ahí puede encontrarse una de las claves.

Nueva Canarias aportaba algo que Podemos, IU y Sumar difícilmente podían ofrecerse entre sí: un espacio territorial propio alrededor del cual construir una candidatura sin que unos tuvieran que integrarse simplemente en la estructura de los otros.

Canarias como excepción

El contraste posterior terminó haciendo más visible aquella singularidad.

Frente Amplio y Podemos fracasaron en su intento de alcanzar una coalición general y concurrirán separados en buena parte del Estado. Finalmente solo lograron compartir candidatura en Canarias y la Comunidad Valenciana.

Por eso UPC puede analizarse desde una perspectiva distinta a la de una simple suma electoral.

Canarias no consiguió que desaparecieran las diferencias entre Podemos, IU, Sumar y Nueva Canarias.

Consiguió encontrar una fórmula en la que esas diferencias no impidieran el acuerdo.

Y quizá esa sea la principal enseñanza de lo sucedido.

Cuando en otras partes del Estado la discusión terminó girando alrededor de quién entraba en el espacio de quién, en Canarias se construyó una tercera casa política, con nombre e identidad propios.

Nueva Canarias no unió por sí sola a toda la izquierda canaria.

Pero los acontecimientos muestran que desempeñó un papel relevante para que esa casa común pudiera existir.

Los Verdes amplían el espacio de Unidad del Pueblo Canario

A la confluencia se suma ahora un nuevo actor. El Partido Verde Canarias (Verdes-Equo) ha alcanzado un acuerdo electoral con Unidad del Pueblo Canario para las elecciones del 29 de noviembre. La formación ecologista explica que su participación responde a la voluntad de sumar esfuerzos en defensa de los derechos sociales, la igualdad, la protección del territorio y un modelo de desarrollo sostenible adaptado a la realidad de las islas.

El acuerdo refuerza además el carácter plural de UPC. Los Verdes incorporan de forma explícita la ecología política y una crítica al modelo de crecimiento intensivo del territorio, apostando por una economía más diversificada, socialmente justa y ambientalmente sostenible.

Su incorporación encaja con la lógica que ha permitido construir esta candidatura: reunir sensibilidades distintas de la izquierda y el canarismo bajo un espacio común, sin que ninguna de ellas tenga que renunciar a su identidad propia. Con este nuevo acuerdo, Unidad del Pueblo Canario amplía todavía más una fórmula que ya había conseguido reunir a Nueva Canarias, Podemos, Izquierda Unida y Movimiento Sumar.

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