Ofensiva canarista: la confluencia de UPC planta cara a Coalición Canaria y tilda de «tránsfugas sin principios» a los promotores de Primero Canarias
Luis Campos y Yoné Caraballo coordinan el discurso del espacio progresista tras la ruptura en Nueva Canarias: reivindican las conquistas históricas en Madrid, señalan la entrega de los escindidos a CC y fijan 2027 como el horizonte para consolidar un proyecto al estilo del BNG o ERC.
El espacio del canarismo de progreso y la izquierda del archipiélago ha decidido pasar al contraataque tras la reciente crisis orgánica interna. Bajo el paraguas electoral de Unidad del Pueblo Canario (UPC), sus principales voces han desplegado una ofensiva en dos frentes coordinados: frenar la apropiación del relato que intenta hacer Coalición Canaria sobre las conquistas del archipiélago en Madrid y señalar directamente a la escisión que encabeza Teodoro Sosa como una maniobra de transfuguismo calculada para terminar en la órbita de los nacionalistas conservadores.
El portavoz parlamentario de Nueva Canarias, Luis Campos, y el diputado conejero Yoné Caraballo han marcado el tono de esta nueva etapa en sendas intervenciones públicas, trazando una hoja de ruta que persigue un escaño determinante en el Congreso de los Diputados como primera escala de un trayecto mucho más ambicioso: las elecciones autonómicas y locales de mayo de 2027.
Caraballo eleva el tono: «La renovación era una excusa para irse con CC»
El diputado lanzaroteño Yoné Caraballo ha cargado con dureza contra el sector crítico que protagonizó la fractura interna en Nueva Canarias para impulsar la plataforma Primero Canarias. Con nombres y apellidos, Caraballo apuntó al alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, a quien acusó de haber utilizado una falsa bandera de regeneración:
«Hasta 24 tránsfugas tienen en ese partido de Primero Canarias. A mí la confianza que me puedan generar personas que no tienen principios ni valores y que se cambian de chaqueta en una misma legislatura es nula. El tema de la renovación era una excusa, un cuento. Ya se lo dije a Teo en unas ejecutivas hace dos años: vas a acabar en Coalición Canaria. Y así fue».
Caraballo desmontó además la estrategia discursiva del Ejecutivo autonómico de eludir responsabilidades culpando al Estado central de la crisis estructural de las islas: «Las competencias de todo en Canarias —vivienda, sanidad y educación— las tiene el Gobierno autonómico, sin que vengan aquí a vender la moto. ¿Quién no ha construido vivienda pública en estos últimos 20 años? ¿Quién ha votado en contra de todas las iniciativas que hemos presentado en el Parlamento para frenar la especulación? Este tipo de nacionalismo que presume de ser canario pero luego se vende a otros intereses».
Luis Campos y la batalla del relato: el legado de Quevedo frente a CC
Por su parte, Luis Campos centró su intervención en desmontar la narrativa de Coalición Canaria, formación a la que acusa de atribuirse de forma sistemática logros parlamentarios que no le pertenecen. Según el dirigente nacionalista, la verdadera influencia en Madrid tuvo siglas progresistas y un protagonista claro: Pedro Quevedo.
Campos enumeró las medidas históricas que transformaron el día a día del archipiélago y que contaron con la firma determinante de Nueva Canarias:
- El 75% de bonificación aérea y marítima: Garantizado primero entre islas y extendido después al tráfico con la Península, blindando la conectividad de los 2,2 millones de residentes.
- El escudo contra la exclusión social: Partidas específicas de 30 millones de euros destinadas a la lucha contra la pobreza severa.
- Respaldo al sector primario: La consecución del 100% del POSEI adicional para los productores locales.
- Desvinculación del REF: La histórica separación de los recursos del Régimen Económico y Fiscal del sistema de financiación autonómica, que garantiza una inyección anual de más de 600 millones de euros para Canarias.
«Coalición Canaria ha intentado apropiarse absolutamente de todo, pero no engaña a la mayoría. La voz determinante, firme, coherente y con conquistas reales fue de Nueva Canarias y de Pedro Quevedo», subrayó Campos, reivindicando que solo la suma sin complejos de toda la izquierda en una única papeleta garantizará el avance de la mayoría social canaria.
Objetivo 2027: Una marca al estilo del BNG o ERC
Más allá de la respuesta inmediata a la escisión interna, desde UPC observan el escenario político en clave estratégica a largo plazo. Caraballo recurrió al símil futbolístico para explicar los dos tiempos que afronta la coalición: la «primera parte», conseguir que Luis Campos acceda al Congreso para devolver a la izquierda nacionalista una voz de peso en Madrid; la «segunda parte», el asalto institucional de mayo de 2027.
«Lo que ha nacido es un proyecto que va a cambiar el futuro de Canarias. Dentro de cuatro u ocho años, UPC será una marca que consolide un espacio como el que tienen el BNG en Galicia o Esquerra Republicana en Cataluña», sentenció Caraballo.
El plan de la confluencia pasa por evitar que la división disperse el voto progresista en cabildos, ayuntamientos y en las listas insulares y regional al Parlamento autonómico: «Si vamos todos juntos y se hacen las sumas, las cosas cambian y se abre la puerta real a una mayoría de progreso en Canarias. De ahí vienen los nervios de Coalición Canaria y de Primero Canarias ante el paso al frente que hemos dado».
