Valsequillo lleva a Teror el sabor de su tierra y la memoria de sus panaderos
La carreta ganadora de la Romería de San Miguel 2025 representó al municipio en la 74ª Romería-Ofrenda del Pino, acompañada por el folclore local y por las décimas de los jóvenes Elena y Jorge.
Valsequillo participó este 7 de septiembre en la 74ª Romería-Ofrenda del Pino con una representación marcada por el pan tradicional, los productos del campo, la música popular y la transmisión de las tradiciones a las nuevas generaciones.
El municipio ocupó la posición número 21 del desfile, como penúltima carreta, justo antes de Las Palmas de Gran Canaria, encargada de cerrar la participación de los municipios de la isla.
“Sabor a pueblo, gracias a sus panaderos”
La carreta que representó a Valsequillo fue “Sabor a pueblo, gracias a sus panaderos”, la propuesta del casco que había resultado ganadora en la Romería-Ofrenda de San Miguel de 2025.
La alegoría fue diseñada y realizada por la Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Valsequillo, en coordinación con la Asociación Cultural Añaten del Casco de Valsequillo, y tuvo como elementos centrales un horno tradicional y grandes piezas de pan.
La propuesta nació como homenaje a las familias que durante generaciones mantuvieron viva la elaboración tradicional del pan de leña en Valsequillo. Entre ellas se recordó expresamente a Felipita Cruz y Andresito López y sus herederos, y a Antonia González y Miguel López y sus herederos, además de otros panaderos vinculados históricamente a este oficio.
Tras obtener el primer premio en las fiestas de San Miguel, la carreta fue elegida para representar al municipio en Teror.
Hernández Atta reivindica el valor histórico del pan
Durante el recorrido, el alcalde de Valsequillo, Juan Carlos Hernández Atta, destacó el significado de la representación y el papel que el pan tuvo durante generaciones.
Al referirse a una de las grandes piezas que acompañaban a la comitiva, explicó que el pan fue un alimento que “mató muchísima hambre a lo largo de muchos siglos en nuestro municipio y en toda Canarias”, señalando que la intención era precisamente rendir homenaje a esa memoria.
El alcalde también puso en valor algunos de los productos más representativos de Valsequillo, entre ellos los quesos, las fresas, las papas y la miel.
Elena y Jorge ponen voz a Valsequillo
La llegada de la carreta estuvo precedida por las décimas recitadas por Elena y Jorge, los dos jóvenes encargados de representar a Valsequillo ante la Virgen del Pino.
Sus versos recorrieron algunos de los elementos más identificativos del municipio: la agricultura, los segadores, los senderos, el almendro en flor y los productos de la tierra.
Una de las décimas resumió la ofrenda llevada hasta Teror con referencias a flores, productos agrícolas y ganaderos, quesos, miel, vino y fresas, además de recordar a San Miguel como símbolo del municipio.
Una tradición que busca relevo generacional
La participación de Elena y Jorge forma parte de un proyecto más amplio de recuperación y transmisión de la décima entre los más jóvenes.
En esta edición participaron 52 niños y niñas, dentro de una iniciativa coordinada por la Fundación Ochosílabas y supervisada por Yeray Rodríguez, una de las figuras más vinculadas a la recuperación de la tradición verseadora entre las nuevas generaciones.
Las décimas de la edición de 2026 fueron elaboradas por Elena González Tejera, según la información oficial de la organización.
Durante la propia Romería se destacó además el trabajo desarrollado desde las diferentes escuelas y, de manera especial, la labor de Yeray Rodríguez para acercar esta tradición a todas las edades y especialmente a los más pequeños.
La Escuela de Verseadores de Gran Canaria mantiene además una relación histórica con Valsequillo a través de Expedito Suárez, natural de Tenteniguada, vinculado durante años a este proyecto junto a nombres como Yeray Rodríguez y José María Dávila.
Folclore de Valsequillo ante la Virgen
La representación del municipio se completó con la participación del Departamento de Folclore de las Escuelas Artísticas Municipales de Valsequillo y los Parranderos de Valsequillo, encargados de acompañar musicalmente a la carreta.
Pan, quesos, miel, vino, fresas, décimas y música popular se unieron así en una representación que llevó hasta Teror una parte importante de la identidad cultural de Valsequillo.
Una participación en la que la memoria de los antiguos panaderos compartió protagonismo con quienes representan el futuro de las tradiciones del municipio.
